La Poeta...

PIANO ROTO





Te perdiste en el espacio intratonal
mutilando las teclas que acarician tu cuadratura…
Te opusiste a dictar melodías regulares
y rodeaste de tonalidades imperfectas tu signatura…

El viento balancea tu blanca y negra bandeja
de vibraciones…
Te atormentas entre el sonido perfecto
que el pasado retorna húmedo y nebuloso.

Y regresas siempre… al mismo lugar
donde te cuelas poderoso…,
resonando en la noche
como alas de luciérnaga triste,

Sin saber que es otra la madera…
que es otra la mano…
que son otros los dedos…
Que se hacen hueco entre tu cuerpo;

Fingiendo ser recuerdo.

UN ÁRBOL RESECO EN PRIMAVERA

No eres nadie
y aún así te levantas sobre el centro
despojándote de tu sombra…

No eres nadie… Nadie eres…
curtida piel oscura
que te escondes entre raíces amargas…

No eres nadie…
Llegó ella a tapar tu rostro,
inventando excusas estacionales
para intimidar tu lecho…

Con ella, las nubes se alejaron…
Más tu sombra… de nuevo… comenzó a distinguirse
entre la pobreza surcada en tu vientre.

Allá… cobijado entre hojas primaverales
surgieron tus lágrimas…
El hueco convertido en nido de mariposas
se pobló de abejas…
Y ella… siempre ella…
te recordó la belleza de una flor

que tras su marcha perecerá
anidada por tu sombra…

Árbol triste… siempre reseco…
¡No mueras más!…
Deja que su huída…
sea tan sólo un sigiloso eco.