He buscado un rincón del sentimiento,
he humedecido mis labios con el viento,
sólo he encontrado el frío torso de tu cuerpo,
aquel que ha gastado su piedra con el tiempo.
He homenajeado cada instante de tu piel,
aunque curtida de piedra
y hecha de miel,
percibía sobre mí
los pedazos de la aurora.
He coloreado cada recuerdo de azul,
he viajado por nubes aún sin estar tú...
y al final de mis días
he encontrado que me falta tu aliento.
Porque sin ti,
soy como un espejo sin reflejo
que huye despavorido del momento.
Porque sin ti,
soy como el mar sin sus olas
después de contemplar un vuelo de cigüeñas...
Porque sin ti; TIERRA DE OLIVOS...
soy como un niño pequeño
en brazos de nadie.





