La Poeta...

TIERRA DE OLIVOS

De vez en cuando me gusta mirar atrás y ver aquellos poemas que escribí hace ya algunos años... Éste es uno de ellos. Porque la tierra... es la tierra, es el agua de nuestra raiz. Sé que un día la echaré de menos pero espero tener un mar al que mirar, intentaré estar cerca siempre para regresar cuando la nostalgia me visite...


He buscado un rincón del sentimiento,
he humedecido mis labios con el viento,
sólo he encontrado el frío torso de tu cuerpo,
aquel que ha gastado su piedra con el tiempo.

He homenajeado cada instante de tu piel,
aunque curtida de piedra
y hecha de miel,
percibía sobre mí
los pedazos de la aurora.

He coloreado cada recuerdo de azul,
he viajado por nubes aún sin estar tú...
y al final de mis días
he encontrado que me falta tu aliento.

Porque sin ti,
soy como un espejo sin reflejo
que huye despavorido del momento.
Porque sin ti,
soy como el mar sin sus olas
después de contemplar un vuelo de cigüeñas...
Porque sin ti; TIERRA DE OLIVOS...
soy como un niño pequeño
en brazos de nadie.

COBARDES

Vetusta callejuela que te atavías al desnudo,
adornas con lágrimas los suspiros de la aurora
y el sendero que te guía se viste de oro puro
para dar luz y cobijo a la esquina que él adora.

El contorno de unas luces que se observan desde el cielo
se quebranta como el llanto de una rueda sobre asfalto,
mas los días y las noches que confunden tu aspecto,
hoy más largos y más densos se deleitan desde lo alto.

Las mañanas han cambiado el rumbo de tus sombras…
¡Volveremos a lanzar cometas al aire!
¡Volveremos a bailar sobre llantos cobardes!
Más los días y las noches serán serenas tardes.