La Poeta...

COBARDES

Vetusta callejuela que te atavías al desnudo,
adornas con lágrimas los suspiros de la aurora
y el sendero que te guía se viste de oro puro
para dar luz y cobijo a la esquina que él adora.

El contorno de unas luces que se observan desde el cielo
se quebranta como el llanto de una rueda sobre asfalto,
mas los días y las noches que confunden tu aspecto,
hoy más largos y más densos se deleitan desde lo alto.

Las mañanas han cambiado el rumbo de tus sombras…
¡Volveremos a lanzar cometas al aire!
¡Volveremos a bailar sobre llantos cobardes!
Más los días y las noches serán serenas tardes.